lunes, 28 de febrero de 2011

Cuando los héroes se caen...

Llovía como pocas veces, mis ojos cubiertos por una venda, me impedían darme cuenta real de lo pasaba, eran cerca de las seis de la tarde.

me sentaron en un escalón, alguién que me conocía se acerco para preguntarme si todo estaba bien, tan solo asentí, pues mi voz estaba quebrada con el llanto...

Era un momento tan especial donde todo debía ser alegría y sin embargo un inmenso vació me oprimió el pecho que solo podía llorar...

No se cuanto tiempo estuve ahí...

Me cubrieron la espalda y me subieron a un coche sin decirme ni media palabra, no era necesario pues sabía bien con quienes estaba...

Perdí la conciencia del tiempo, de pronto me sentaron en una silla, a oscuras,
cuando me quitaron la venda frente a mi estaba una pequeña mesa, la cual tenía tres velas, un crucifijo ( cosa que no me fue muy grato), una copa, y una hoja con un poema escrito.

No atine a saber donde estaba... pero en ese momento no era importante

Apenas y podía ver, mis ojos seguían derramando agua...

Entraron uno a uno personas que conocía y que no esperaba estuvieran ahí...

Mary Paz fue la primera, me dijo algo que no entendí muy claro, me beso la frente y salió de prisa.

Tere fue la segunda, una nueva lectura y un abrazo, creo que mi llanto fue contagioso, pues cada una salió llorando...

Lily con la tercera lectura, recuerdo que le dije " mira niña esa música que escuchas te habla de la vida"... A la entrada Rodrigo había puesto la música de Serrat, mi favorita "cantares", a Lily se le razaron los ojos y de prisa salió llorando...

Cuanto tiempo mas paso no lo sé, pero tuve el tiempo de dejar de llorar y observar cada detalle de lo que tenía enfrente, y vi como cada vela se consumía.

De pronto Lily y Rodrigo entraron por mi, fue cuando me di cuenta de que estaban empapados,
salí con ellos y me cubrieron con sus cuerpos para que no me enfriara, fue entonces cuando ví a todos los concurrentes, exactamente 13, en medio del torrencial perfectamente uniformados...

Mari Paz y Tere, dijeron lo habitual y lo propio de la ceremonia acompañando con estas palabras" ha sido tanto tu llanto, que hasta el mismo cielo se ha contagiado".

Por fin salimos de ahí, eran cerca de las 5 de la mañana, un lugar por Santa Anita, en un anexo de la iglesia y la fuente de conchas y cosas prehispánicas los testigos de la insignia que me entregaron...

Después vino la ceremonia de reconocimiento, me hicieron generala, la fiesta, los abrazos y los comentarios del suceso...

Lily "Yo tenía que hablarte para que reflexionaras y fuiste tú quién me dió de nuevo una lección"

MariPaz " si no deja de llorar, el cielo no parará"..

Todos hablaron, cada quien lo que debieron haber dicho, y que en el momento justo no pudieron pues siempre tuve una palabra antes que les callaba.

"cuando los heroés se caen el mismo cielo llora, y si se levantan siguen siendo el ejemplo delante de uno"...

Con éstas palabras terminaron su discurso y a lo lejos " Todo pasa y nada queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar..."

Hoy hace ya 12 años...